Más sobre Los Armenios en Centroamérica…
pablo.bedrossian@finlay.hn
LUGARES CON UN NOMBRE EN COMÚN.
No cabe duda que existen armenios en Centroamérica: Hace meses atrás recibí un mensaje de un potencial cliente desde Nicaragua que se llama… ¡Armenio Montiel! El nombre me resultó curioso por que no encontré ningún lugar de ese país hermano que hiciera referencia a la patria de mis antepasados.
A propósito, la onomástica es la ciencia que estudia los nombres. Pero dentro de ella no voy a centrar la atención en la antroponimia (que se ocupa de los nombres de personas) sino en la toponimia, que es el estudio del origen y significación de los nombres de lugares.
En mi primer artículo mencioné tres Armenias en la región: Una pequeña aldea con playas en el Atlántico hondureño denominada Nueva Armenia, el municipio de Armenia en Sonsonate, El Salvador, y una finca llamada Armenia Lorena, en San Rafael Pie de La Cuesta, San Marcos, Guatemala. Dejamos como asignatura pendiente saber cómo y por qué estos tres sitios recibieron su común denominación. Además, luego de la publicación descubrí otros lugares con el mismo nombre.
NUEVA ARMENIA (MUNICIPIO DE JUTIAPA, DEPARTAMENTO DE ATLÁNTIDA, HONDURAS).
Honduras, mi país adoptivo, es el segundo país más grande de Centroamérica (1) con un territorio de 112.492 km². De este a oeste alcanza 675 km en su mayor anchura, y ofrece una enorme riqueza natural e histórica. Cuenta con una población aproximada de 7 millones de habitantes conformada por varias etnias. A diferencia de Costa Rica y Panamá, que tienen una cordillera central que divide ambas costas, Honduras tiene cadenas montañosas que corren en diversas direcciones y ocupan alrededor del 83% del país. Entre ellas hay una multitud de valles muy fértiles, que fueron utilizados desde tiempos precolombinos por mayas, lencas y otras grupos indígenas para el cultivo.
En este país, el primer sitio del que tuve información fue la aldea Nueva Armenia, cercana a La Ceiba, tercera ciudad de Honduras. Está ubicada en la costa norte del país, bañada por el Mar Caribe.
En la actualidad Nueva Armenia tiene una población mayoritariamente garínagu, más conocidos como garifunas, que es el nombre de su lengua. Los garifunas son mezcla de negros africanos e indios caribes. Llegaron al continente desde la Isla de San Vicente, deportados por los ingleses a fines del siglo XVIII.

Aunque no he encontré documentos fehacientes sobre su fundación, Antonio Canelas Díaz, en su libro “El estrangulamiento económico de La Ceiba (1903-1965)” proporciona interesantes detalles acerca de la historia de esta aldea que durante décadas sirvió como puerto comercial. Canelas Díaz se nutre de distintas fuentes que a veces inserta directamente en su relato:
"Hacia 1807, los garifunas tuvieron desacuerdos con el régimen español y muchos de ellos abandonaron Trujillo".Los garifunas habían llegado a Honduras en 1797, y Trujillo (en el centro de la costa norte hondureña) se había constituido en el asentamiento original de esta etnia, luego de un breve paso por la isla de Roatán.
“Algunos se desplazaron hacia la desembocadura del río Patuca, otros tomaron rumbo oeste hasta llegar a la barra del río Cangrejal, en los primeros meses del año de 1810.
Los primeros caminos que existieron para comunicar el sector de La Ceiba (conocida entonces como la barra del Cangrejal, punta Cangrejal o Pueblo Nuevo), con el resto de Honduras, fueron los caminos costeros de herradura que abrieron los garífunas. A estos caminos popularmente se les conocía como "a raya de costa", pues en grandes tramos de los mismos, se transitaba por la playa del mar para esquivar los pantanos y trechos peligrosos de la tupida selva tropical.
La ruta salía del puerto de Trujillo rumbo oeste, pasando por la actual Santa Fe; después de cruzar el río Mármol, continuaba rumbo a San Antonio y Guadalupe, recto a Punta Betulia y Punta Gorda hacia Plan Grande. De este punto se internaba en el territorio cruzando las alturas de las Niguas, para esquivar unos farallones que hacen intransitable el paso por la playa del mar, hasta caer a Río Esteban, San Luis y Balfate.
Luego se continuaba por la playa cruzando el río Lis Lis, Estero Santiago, Barra Vieja hasta Nueva Armenia (2), abandonando en este punto la playa del mar para esquivar los pantanos de la laguna de Cacao; seguían por Salitrán, Roma hasta Sambo Creek, continuando por la orilla del mar hasta la barra del río Cangrejal.
A partir de 1820 la ruta garífuna empezó a ser transitada por los primeros colonos olanchanos que llegaron a la barra del Cangrejal vía Trujillo. Tras la fundación de La Ceiba en 1835, los olanchanos abrieron una brecha carretera que pasó a ser más utilizada que la ruta de Trujillo. Pero dejemos que el texto nos siga informando sobre los caminos costeros:
Existió otra ruta garífuna por mar, llegando a ser más importante que la terrestre, sobre todo en el período del auge del contrabando (1810-1860): Trujillo, Santa Fé, Balfate, Nueva Armenia, La Ceiba y viceversa. Con el inicio del auge bananero poco a poco esta ruta fue perdiendo importancia, al reducirse los viajes de Trujillo, a veces pasando por Balfate, luego a Nueva Armenia y La Ceiba. A partir de 1870 el grueso de la ruta marítima se daba sobre todo entre La Ceiba y Nueva Armenia; los dos emporios bananeros del sector este del Litoral Atlántico. Hasta aquí lo que tenemos es una descripción de rutas que van de este a oeste por el litoral atlántico hondureño que fueron abiertas por los garifunas, con nombres desconocidos para la mayoría. Pero ningún lector atento puede ignorar la importancia estratégica de
Nueva Armenia como centro bananero y punto obligado de paso comercial. En este punto, Canelas Díaz pasa directamente a la historia de esa comunidad, transcribiendo un folleto titulado “Los negros de
Nueva Armenia” escrito por el Lic.Eusebio Urmeneta, quien vivió en esa localidad en los años de su apogeo. Al citarlo, explica que Urmeneta escribió varias notas de corte histórico acerca de Nueva Armenia, todas inéditas y totalmente desconocidas por miembros de su familia, y que tuvo acceso a ellas de casualidad, al conocer en Estados Unidos, a su nieto, Ricardo Urmeneta:
Los últimos comentarios, a priori tendenciosos y racistas, parecen coincidir con la realidad. Los garifunas, que habían llegado a compartir el poder con los franceses en la caribeña isla de San Vicente, constituyeron un pueblo educado y trabajador. Pero los ingleses primero los dominaron y luego los deportaron, sometiéndolos a vejámenes que impactaron con dureza en el ánimo de este pueblo; y aunque durante algún tiempo lograron recuperar su glamour en La Ceiba, que por aquel entonces no tenía contacto terrestre con otras ciudades importantes de Honduras, los garifunas jamás superaron el trauma de su libertad perdida, según la opinión de varios autores. Hicieron fortunas con el contrabando marítimo, pero a partir de 1850 cambiaron dramáticamente sus hábitos y se volcaron masivamente hacia el alcoholismo desenfrenado, perdiendo en una década la mayor parte de su patrimonio.
Regresando a Nueva Armenia, Canelas Díaz se formula una interesante pregunta:
“Parece ser que esa aldea fue fundada por ‘una población blanca que llegó huyendo de unas guerras europeas’. ¿En qué año se produjo esa inmigración? ¿De qué país europeo vinieron? ¿Fueron estos pobladores de oriundos de un país asiático llamado Armenia? Estas y otras interrogantes jamás serán contestadas”.
Sin embargo, vamos a intentar esta “respuesta imposible”. Canelas Díaz cita a un autor(5) que analiza en 1923 la situación de la región en base al auge bananero. Si bien se refiere a La Ceiba podemos hacerlo extensivo a toda la región debido a las grandes zonas de cultivo:
En 70 años (1810-1880) el poder económico cambia rápidamente de manos: De los garifunas pasa a los olanchanos y después a los yoreños, luego a los inmigrantes extranjeros (españoles, franceses, hindúes, cubanos, chinos y griegos) para finalmente consolidarse entre los grandes agricultores.
Como vemos no hay ninguna mención a inmigrantes armenios. Además ninguna de las vastas listas de apellidos que presenta a lo largo de todo el libro incluye alguno que se aproxime a dicha procedencia. Finalmente, tampoco su fiesta patronal, dedicada a Santa Ana, sugiere ningún vínculo con la historia armenia. Podemos concluir que el origen del nombre no se debería a los inmigrantes que inicialmente la poblaron.
Pero queremos contar el ascenso, gloria y decadencia de Nueva Armenia. Tras la ruina económica de los garífunas a causa de su repentina inclinación al alcoholismo, el negocio del banano pasó a mano de los “poquiteros”. Los poquiteros transportaban los racimos de bananos hasta la playa en carretas tiradas por bueyes, a lomo de mula o mediante trabajadores llamadas “muleros”. Allí eran depositados en lanchones que, unidos uno tras otro, se amarraban a una barcaza a motor formando una especie de tren acuático. Desde ellos se transportaba la mercadería a los barcos de diversas compañías norteamericanas que estaban anclados frente a Nueva Armenia, La Ceiba, El Porvenir y la unión de los ríos Cuero y Salado. Los poquiteros eran fruticultores nativos, mayoritariamente analfabetos. Esa condición fue la que los llevó a la ruina debido a que en muchos casos firmaron documentos cuyo texto no podían entender, que representaban la entrega de sus posesiones. Según Canelas Días, el ingreso a principios del siglo XX del clan Vaccaro-D’Antony y su Vaccaro Fruit Company, mediante prácticas mafiosas y sobornos, despojó a los poquiteros del negocio bananero, e impulsó el desarrollo de una amplia cantidad de embarcaderos, entre los que se encontraba Nueva Armenia.
Entre aquellos que fueron despojados de sus tierras por los sicilianos de Nueva Orleans, estaba don Eusebio Urmeneta, quien escribió el folleto que citamos sobre la historia de Nueva Armenia. La escritora Paca Navas de Miralda, que tuvo una gran amistad con él, lo incluyó como personaje en su novela “Barro”. En esta obra llama la atención la gran cantidad de apellidos olanchanos, personajes tomados de la realidad, y que han sido enterrados en Nueva Armenia. Ni uno solo de estos nombres tampoco sugiere un origen armenio.
Canelas Díaz vuelve a citar el folleto de Urmeneta:
“La producción bananera de Nueva Armenia también fue fabulosa. En poco tiempo se convirtió en el centro económico de una extensa zona. Por tal motivo a esta aldea venían a hacer sus compras los comerciantes procedentes de Jutiapa, Salitrán, Sonaguera, Balfate, Sabá y Santa Fe. Favoreció esta bonanza económica el hecho que todos los finqueros que contaban con extensas plantaciones de bananos, exportaban por el embarcadero del río Papaloteca… Don Gaudencio Galeas fue el finquero más poderoso de Nueva Armenia y por cuatro periodos alternos fue elegido Alcalde”.En cuanto a las cuestiones jurisdiccionales, en un documento de 1906 encontramos una doble información: La creación de municipio homónimo que establece a Nueva Armenia como cabecera, a solicitud de sus propios habitantes y de aldeas vecinas, y la pertenencia al Departamento de Colón.
“Tegucigalpa, 2 de julio de 1906.
"Vista la solicitud elevada al Poder Ejecutivo por los vecinos de las aldeas de Nueva Armenia, Jutiapa y el Zapote, del término municipal de Balfate, Departamento de Colón, contraída a pedir se autorice la creación de un nuevo municipio, por tener el número de habitantes requeridos por la Ley para tal fin, y además, los recursos y elementos necesarios para el sostenimiento de autoridades propias y para mejorar todos los ramos del servicio administrativo.
Visto así mismo, el informe del Gobernador Político de Colón en que es de parecer que se acceda a la petición de los solicitantes.
CONSIDERANDO: que la gran distancia que media entre la cabecera municipal de Balfate y dichas aldeas, dificulta la buena marcha administrativa, y ese inconveniente cesaría con la creación del nuevo municipio, para que las autoridades respectivas vigilasen más de cerca todos los diversos intereses de la comunidad, y establezcan buenas escuelas para la instrucción de pueblo, procurando a la vez, la mejora de todos los ramos del servicio público; por tanto, el Presidente Constitucional.
ACUERDA:
1o. Resolver de conformidad la expresada solicitud, autorizando la creación del Nuevo Municipio que tendrá por cabecera la actual aldea de Nueva Armenia; comprendiendo además, las aldeas de Jutiapa y el Zapote.
2o. Delegar en la Gobernación Política de Colón, la facultad de fijar los límites jurisdiccionales del nuevo municipio; y
3o. Las elecciones de autoridades locales se practicarán en el tiempo ordinario, según la Ley de la materia, a efecto de que tomen posesión de sus cargos y se inaugure el municipio el 10. de enero del año próximo.
COMUNIQUESE. Bonilla.
El Secretario de Estado en el Despacho de Gobernación: Salornón Ordóñez".Este peculiar documento se continúa con otro de 1909, vinculado a un cambio jurisdiccional solicitado por los propios residentes de Nueva Armenia, por el que el municipio deja de pertenecer al Departamento de Colón, y pasa a integrar el Departamento de Atlántida:
Tegucigalpa 17 de agosto de 1909.
Vista a solicitud presentada al Poder Ejecutivo por varios vecinos del pueblo de Nueva Armenia, en el Departamento de Colón, contraída a pedir la anexión del municipio de dicho pueblo al Departamento de Atlántida Resulta: que los peticionarios, en apoyo de su pretensión, alegan: que en relaciones comerciales y agrícolas de Nueva Armenia, dada la facilidad de los caminos y topografía, son exclusivamente con el Puerto de La Ceiba, de donde se surte de mercadería y otros artículos de necesidad diaria; y que casi todos los vapores que arriban a dicho puerto van a Nueva Armenia a comprar la fruta que se produce en abundancia y de muy buena calidad; y que todas esas circunstancias no suceden con el Puerto de Trujillo, cabecera del Departamento de Colón, pues las relaciones y comunicación con él son realmente difíciles y de poca utilidad, en razón de que los caminos son malísimos, casi intransitables en el punto llamado Farallones, de tal manera que en el invierno queda absolutamente incomunicado.
Vistos los informes de los Gobernadores Políticos de Colón y Atlántida, en los cuales ambos funcionarios manifiestan, que es mayor la distancia de Trujillo a Nueva Armenia que la de este lugar a La Ceiba.
CONSIDERANDO: que es un deber del Gobierno promover el progreso de los pueblos haciendo desaparecer los obstáculos que se oponen a su desarrollo y bienestar, sin alterar en su esencia la actual división territorial.
CONSIDERANDO: que encontrándose el pueblo de Nueva Armenia a menor distancia del puerto de La Ceiba que del de Trujillo, siendo su comercio más activo y constante con el primero de dichos puertos, es de conveniencia y aun de necesidad que se ponga a aquel pueblo en condiciones de poder aprovechar, bajo todos conceptos, las ventajas que le ofrecen, la mejor y más corta vía de comunicación con una plaza comercial de la importancia de La Ceiba, POR TANTO: el Presidente,
ACUERDA: Fijar como límite jurisdiccional entre los departamentos de Atlántida y Colón los del municipio de Nueva Armenia, quedando éste formando parte del Distrito de La Ceiba, en el Departamento de Atlántida.
COMUNIQUESE. Dávila.
El Secretario de Estado en el Despacho de Gobernación. M. Carías A".El 12 de abril de 1923 supuestamente los vecinos de Nueva Armenia solicitaron al Gobierno Central el traslado de su municipio a la aldea de Jutiapa, petición que fue aprobada el 1 de junio de 1923, siendo presidente Rafael López Gutiérrez. El municipio dejó de llamarse Nueva Armenia para llamarse Jutiapa, nombre que tomó de la aldea a la que se trasladó la cabecera. Desconocemos el motivo de este traslado y si realmente sus propios habitantes demandaron para Nueva Armenia la pérdida de su condición de cabecera municipal. En realidad, esto último nos resulta sospechoso porque implica renunciar al control del poder municipal. Las personas oriundas de Nueva Armenia con las que he conversado me aseguran que el cambio llevó a la decadencia de este centro comercial marítimo y lo redujo nuevamente su condición de aldea.
Pero dejemos ahora la Historia, y pasemos a la actualidad. Nueva Armenia dista 42km de La Ceiba. Como no cuenta con un camino totalmente pavimentado, el viaje desde la ciudad a la aldea toma aproximadamente una hora y media.
Primero hay que llegar hasta la ciudad de Jutiapa, y de allí tomar un desvío de 8km de tierra. Afortunadamente existe transporte público terrestre que une diariamente La Ceiba con Nueva Armenia.
Los habitantes en la actualidad, unas 3,000 personas, se llaman a sí mismos armenianos o también, curiosamente, neoyorquinos.
Desde Nueva Armenia se divisan los Cayos Cochinos, un conjunto de islotes en el Caribe hondureño de cautivante belleza que visité en 2006. Uno de ellos, Chachahuate, habitado por una pequeña población garífuna, mantiene una estrecha relación con Nueva Armenia por ser ésta el punto continental de mayor cercanía. Ambas comunidades fundamentan su economía en dos pilares: la pesca y el turismo, que mayormente se compone de amantes del buceo.
Vista su historia y demostrada la ausencia de algún vestigio de origen armenio en sus orígenes, quedan sin responder algunas preguntas esenciales: Quién o quiénes, cuándo, cómo y por qué denominaron Armenia (y luego Nueva Armenia) a esta comunidad.
ARMENIA BONITO, HONDURAS.
Curiosamente, no muy lejos de Nueva Armenia se encuentra esta pequeña población que hoy prácticamente se ha convertido en un suburbio de La Ceiba. Yendo desde la ciudad industrial de Honduras, San Pedro Sula, justo antes de llegar a La Ceiba, se cruza el Parque Nacional Pico Bonito, y poco después, Armenia, que recibe el segundo nombre de Bonito por encontrarse dentro de dicho parque, muy cerca del Aeropuerto Internacional Golosón, que está a la entrada de la tercera ciudad de Honduras.
Calificada hoy como colonia o barrio, la primera referencia(6)que obtuve de ella es de fines del siglo XIX, dentro de una lista de aldeas con mansiones fastuosas en las cercanías de La Ceiba, a las que acudían a admirar visitantes de todas las regiones de Honduras. No era fácil llegar a la zona por aquel entonces. Hemos mencionado que se llegaba por mar o por las rutas terrestres desde Trujillo o el Departamento de Olancho; no existía aún el ferrocarril, y menos aún la carretera que unió La Ceiba con el resto del país que recién fue construida en 1965.
Como ya explicamos, a principios del siglo XX el negocio bananero, que era central para toda la costa norte de Honduras, cayó en manos de la Vaccaro Fruit Company (luego denominada Standard Fruit Company). Según Antonio Canelas Díaz esta empresa era dirigida por testaferros de la mafia siciliana de Nueva Orleans. Sus métodos arbitrarios, intimidatorios y en ocasiones violentos obligaron a emigrar a emprendedores finqueros que se habían establecido en La Ceiba y las zonas aledañas. Cuenta Canelas Díaz en su obra:
En las precipitadas huidas que emprendieron los franceses para conservar la vida y la de sus familiares, dejaron abandonadas las haciendas y propiedades cultivadas de bananos listos para la exportación siendo estos terrenos absorbidos inmediatamente por la empresa bananera de los primos hermanos Vaccaro-D’Antoni. Igual suerte tuvieron los miembros de otra floreciente colonia extranjera como fueron los españoles, al perder sus bienes en Montecristo, Bonito (actual Montevideo), Bonitillo, Armenia Bonito, Golosón y Palmira.Hasta principios del siglo XX las regiones del litoral atlántico donde se cultivaba el banano tomaba el nombre de la aldea dominante. Por ello se llamaba Armenia Bonito no sólo a la aldea sino a una zona más extensa que el pequeño territorio que ocupa en la actualidad.De forma triste e involuntaria este texto también puede inferirse que el nombre de ese suburbio no procedía de inmigrantes armenios. Sin embargo, hay una cita desconcertante incluida por Jorge Albero Amaya en su libro “Los Árabes y Palestinos en Honduras (1900-1950)”, tomada del escritor Timoteo Miralda que había visitado La Ceiba en 1904, publicada en Diario de Honduras, Tegucigalpa, 11 de mayo de 1904, página 2:
“En esta ciudad se encuentras razas como armenios(7) , árabes y caballeros de la industria y el milagro. Este puerto, al parecer pequeño, tiene más vida comercial que Tegucigalpa.”Si bien la inmigración árabe-palestina de principios de siglo XX fue importantísima para Honduras(8) , nos sorprende esta mención de armenios en La Ceiba que no habíamos encontrado hasta ahora. Si bien puede tratarse de un error del cronista viajero (una confusión que puede provenir del alto número de palestinos que llegaron con pasaporte turco), llama la atención la mención de los armenios en primer lugar. No podemos establecer si hay alguna relación entre estos supuestos inmigrantes armenios en La Ceiba y el nombre del suburbio cercano al Parque Nacional Pico Bonito. Tampoco podemos responder quién o quiénes, cuándo, cómo y por qué denominaron Armenia a este arrabal ceibeño. Sin embargo, Canelas Díaz, al hablar de la salida forzada de los franceses de la antigua aldea de Juan López (actualmente El Provenir) a causa de las presiones de los dueños ítalo-norteamericanos de la mayor empresa bananera, dice:
“Los primeros pobladores del municipio ceibeño, como fueron los garífunas y los olanchanos, estaban de acuerdo en afirmar que el número de inmigrantes españoles era superior al de los franceses; afirmación que parece ser cierta por la cantidad de aldeas que fundaron como ser las desaparecidas Montecristo y Bonito, y las actuales Bonitillo, Armenia Bonito, Búfalo, todas en la zona llamada Golosón. En un 100% los habitantes de estas aldeas eran nativos de España”Un poco más adelante, al mencionar una visita del héroe cubano José Martí a La Ceiba, dice que la mayoría de los cubanos que vivieron en La Ceiba eran de descendencia española (unas noventa familias) y agrega:
De los que no existen datos son de los inmigrantes hindúes, griegos y chinos que se llegaron a establecer en Pueblo Nuevo (la Barra), La Ceiba y en Armenia Bonito a finales del siglo XIX y las primeras décadas del XX. Los chinos e hindúes fueron famosos por el lujo oriental de sus almacenes y bazares, así como por la gran variedad de perfumes.MÁS ARMENIAS EN HONDURAS.
Posteriormente identifiqué en Honduras dos lugares más llamados Armenia.
El primero es uno de los 298 municipios del país, llamado también Nueva Armenia. Este pequeño municipio se ubica al sudeste de Tegucigalpa, capital de Honduras, y, como ella, pertenece al Departamento de Francisco Morazán.
Según la información que pudimos obtener, originariamente era la aldea del Valle del Coyolar de Sabanagrande. El 2 de enero de 1856 fue constituido como municipio y desde entonces pasó a llamarse Nueva Armenia. En 1879 se suprimió la municipalidad y pasó a ser auxiliar de San Buenaventura. Pero poco después, aunque se desconoce cuándo, se le otorgó nuevamente la categoría de municipio, tal como aparece en la División Política Territorial de 1889, donde se la presenta como uno de los municipios de Sabanagrande.
Situado al oeste de Sabanagrande, limita al norte con el municipio San Buenaventura; al sur, con los municipios San Isidro y Soledad, y al este, con los municipios de Texiguat y Yauyupe. Su extensión territorial es de 155.6 Km².
Su feria patronal no nos indica nada de su toponimia: Es el 3 de junio, día del Sagrado Corazón. En 2006 contaba con seis aldeas, 59 caseríos y una población estimada cercana a los 2,500 habitantes. Por lo que averigüé es muy difícil acceder hasta allí pues sólo hay camino de tierra.

Resumiendo, desconocemos el origen del nombre pero la información indica que le fue asignado antes del genocidio perpetrado por los turcos a principios del siglo XX, que fue precedido por trágicas matanzas en la última década del siglo XIX.
El otro hallazgo se debe a una noticia que encontré casualmente leyendo el Diario La Prensa, de Honduras, del 28 de abril de 2008. Allí se menciona un lugar “Armenia, Yoro” cercano a la ciudad de Olanchito, donde hubo un accidente. Leyendo la nota se entiende que no se refiere a una población, sino que informa que la tragedia ocurrió en la cercanía del Río Armenia:
“Dos jóvenes mueren en accidente. Dos jóvenes perdieron la vida la noche del sábado... después de sufrir un aparatoso accidente cuando regresaban de Olanchito, a la altura del puente sobre el río Armenia”.Este río está ubicado a Latitud: 13.7408333 y Longitud: -87.1197222

Tomado y adaptado por el autor de:
www.tutiempo.net/Tierra/Honduras/Rio-Armenia-HO001076.htmlNo es un río importante. Incluso cuesta encontrarlo en los mapas, lo cual no es extraño, siendo Honduras un país inundable, surcado por ríos mucho más importantes. Las costas de Honduras son bañadas por los océanos Atlántico y Pacífico. El litoral Atlántico, límite norte de Honduras, es el más extenso (735km de playas) y recibe de occidente a oriente, entre otros, las aguas de los ríos Motagua (que separa Honduras de Guatemala), Chamelecón, Ulúa, Aguán, Tinto o Negro, Patuca y Segovia (que sirve de límite entre Honduras y Nicaragua). Los ríos que abrevan en el Pacífico, descargan sus aguas en el golfo de Fonseca, que es un espacio marítimo relativamente pequeño, común a Nicaragua, Honduras y El Salvador; allí a Honduras le corresponden 153km de costas. Estos ríos son pocos, y menos caudalosos que los de la costa norte, destacándose el Choluteca, el Goascorán y el Nacaome.
Sin embargo, el Dr.Vartan Matiossian, erudito en temas armenios, me comentó un interesante hallazgo: La mención de una aldea Armenia en el Departamento de Yoro, en el Diccionario Geográfico Nacional de Honduras, tomo I, Tegucigalpa, 1997, p. 41-42. Interesado en ese dato, consulté a diversos yoreños ilustres y ninguno ha oído hablar de ella. Incluso me comuniqué telefónicamente con la Gobernación de Yoro, donde desconocen su existencia. Si uno busca en Internet encontrará algunas citas a esa aldea; cada una es copia de la otra y ninguna provee la menor información. Aparece en algún mapa digital, pero al momento de escribir este artículo no he encontrado ninguna evidencia razonable de su existencia. Esto sirve para recordarnos que no todo lo que está escrito es cierto, y menos si no proviene de una fuente original. Tenemos certeza del río, pero no de una aldea homónima.
Además, queremos consignar la existencia una localidad vecina a mi ciudad, San Pedro Sula, cuyo nombre puede generar confusión por su similitud fonética: Se llama Armenta, no Armenia. Este parónimo no guarda ninguna relación con la armenidad.
ARMENIA, SONSONATE, EL SALVADOR.
El Salvador es un país pequeño. Baste para ello señalar que Olancho, uno de los 22 departamentos de Honduras lo supera en extensión territorial. El Salvador mide casi 300km de ancho por menos de 100km de largo, pero tiene la fuerza de un gigante: Su PIB es más alto que el de Honduras y tiene un crecimiento notable. Uno puede pasear por La Gran Vía en San Salvador y sentirse en una plaza comercial de las ciudades más importantes del mundo.
De visita por esa nación hermana, tuve la oportunidad de visitar Armenia, que es parte del Distrito de Izalco, Departamento de Sonsonate. Se trata de un delicioso pueblo ubicado a unos 30 minutos en auto desde San Salvador. Se llega por una carretera rápida y se dobla a la izquierda donde una calle ascendente de dos vías ofrece el cartel de bienvenida.

Mi primera visita fue a Don Juan de Dios Galán, el personaje más emblemático del pueblo. Nacido en 1935, este admirado historiador y poeta ha dedicado toda la vida a servir a su pueblo. La calle donde vive lleva su nombre y su cordialísimo trato y campechana sencillez nos hizo sentir como en nuestra propia casa. Escuchemos su relato:
“Este pueblo originariamente se llamaba Guaymoco; en algún momento del siglo XIX, no se sabe cuándo ni por qué, se le cambió el nombre reemplazándolo por el de Armenia. Tampoco se sabe quién le impuso esa denominación. Me imagino que pudo ser algún sacerdote, posiblemente de origen español… Nosotros nos llamamos a nosotros mismos armenienses”.

Más adelante, en un momento de la conversación me dijo “Por favor, espéreme un momento; le quiero mostrar algo…”. Regresó con un libro con fotografías que le regaló un visitante japonés y me preguntó si sabía en qué idioma estaba escrito. De inmediato reconocí en la tapa el Monte Ararat y en grandes letras de molde una palabra con los típicos caracteres del alfabeto armenio. Pude identificar el título, sencillamente “Ararat”, porque estaba repetido en letras más pequeñas en cirílico (alfabeto ruso) y en inglés. Pero al hojearlo noté que las coloridas fotografías del monte sobre el cual según el Génesis se posó el arca de Noé se acompañaban de textos exclusivamente en lengua armenia.
“Aquí me ha visitado gente de muchos países pero por primera vez un argentino y de origen armenio; ahora tengo un amigo argentino y armenio” dijo con mucho respeto. Se despidió invitándonos a obtener más información en la Casa de la Cultura de Armenia, de la cual él era fundador. Y en su precioso jardín nos obsequió su libro ”Historias de un Historiador”, que comienza con el poema “Armenia… Ciudad del alma”.
Tras la visita caminamos cuatro cuadras hasta la Casa de la Cultura, que tiene la biblioteca más grande del pueblo. Allí obtuve la monografía más completa disponible sobre la historia del pueblo. Ni Juan de Dios Galán ni el personal de la Casa de la Cultura conocen publicaciones que ofrezcan mayor información sobre el tema, y particularmente acerca del origen de su nombre.
Consideramos la monografía como nuestro documento base. En su introducción dice que la Casa de la Cultura de Armenia, a través de entrevistas, observaciones y bibliografía actualiza la monografía de Armenia realizada en 1995 y que es fruto de una investigación cuyas fuentes han sido revistas, periódicos, libros, entrevistas y observaciones realizadas en la comunidad. Esta edición, corregida y mejorada en 2005, tiene como propósito servir como memoria colectiva para la comunidad. Reconoce también la lentitud de algunas instituciones en proporcionar información y la frecuente carencia de registros. El encargado de la investigación fue el Lic.Ricardo Antonio Cota.
Según la monografía, el municipio se divide en 10 cantones y 70 caseríos. El gobierno local lo ejerce un concejo municipal, integrado por un alcalde, un síndico y varios regidores. Declara que el área urbana es de 0.40 km2 y el área rural 65.24 km2, por lo que en total su superficie es de 65.64km2. El área urbana nos pareció mucho mayor y suponemos que hay un error en ese dato. Estima su población total en 63,000 habitantes.
Vayamos a los datos históricos que son los más relevantes para nuestra investigación. El lugar estaba poblado desde tiempos precolombinos por los indios vaquis y pipiles y se llamaba Guaymoco, que en idioma náhuat significa “donde está el adoratorio de las ranas”, y era el nombre con que lo identificaban los conquistadores. En 1550 tenía unos 1200 habitantes. Era una aldea de difícil acceso y su fama se debía a un tipo de bálsamo de cuya madera se extraía un maravilloso licor. El relato de un viajero de fines del siglo XVI cuenta que los indios de Guaymoco usaban caballos, que sus familias se vestían dignamente, y que se dedicaban a comerciar con los españoles. La holgada situación económica de los guaymocos se debía al hecho de encontrarse en el camino real que unía las provincias. Avancemos en el tiempo. Según el Arzobispo Don Pedro Cortéz y Larraz, Guaymoco era en 1770 la cabecera del curato de igual denominación, parroquia que comprendía varios pueblos vecinos. Monseñor Cortéz y Larraz escribe:
“El pueblo está situado en llanura, pero el distrito de la parroquia es de quebradas y montañas muy ásperas...Me sucedió en una ocasión subir por una cuesta muy violenta, y diciéndoles (a los indios) por que no la componían, pues estaba tan mala, me respondieron que caminos por donde pueden andar venados no son malos.”En el citado 1770 la población de Guaymoco estaba representada por 236 familias indígenas con 790 personas, 147 familias de mestizos (llamados “ladinos”) con 710 individuos, conformando un total de 383 familias y 1500 personas. El 12 de julio de 1824 el pueblo de Guaymoco quedó incorporado en el área del Departamento de Sonsonate. Dentro del Sonsonate, por ley del 6 de abril de 1827 se creó el partido de Izalco, al que fue incorporado Guaymoco.
En 1855, según consta en la ”Recopilación de las Leyes Patrias” del presbítero y doctor Don Isidro Menéndez, esta población conservaba todavía el nombre de Guaymoco. Un informe municipal de la época revela que la población era de 1609 habitantes alojados en 94 casas de teja y 151 de paja, y que el cultivo del café se había vuelto muy importante para la comunidad.
La monografía nos cuenta:
“Durante la administración del Dr.Rafael Zaldivar, y en consideración al ‘adelanto moral y material que opera en Armenia’, las Cámaras Legislativas le otorgaron el título de Villa por decreto de 22 de febrero de 1881. En 1890 tenía Armenia una población de 3,728 habitantes”. Como se advierte, no sólo se eleva la categoría juridiccional, sino que hay un cambio denominacional. En 1855 se habla de Guaymoco, y en 1881, de Armenia. Nada se nos dice hasta allí del cambio de nombre.
Sin embargo, la monografía incluye a continuación una “Versión del Bachiller Tomás Fidias Jiménez”. El.Dr.Tomás Fidias Jiménez (1906-2004) fue un importante arqueólogo e historiador salvadoreño. Su nombre representa toda una autoridad académica.
Según Jiménez, el nombre más antiguo de la localidad fue Miauatan, que era obviamente precolombino y se utilizó hasta 1574, para pasar a llamarse luego Guaymoco. Este nombre ser conservó documentalmente hasta que se presentó un informe del Gobernador del Departamento de Sonsonate, Sr.Miguel Saizar, al Ministro General del Supremo Gobierno de la República de El Salvador el 10 de agosto de 1859, en donde se alude a la población bajo el nombre de San Silvestre Armenia. Este informe fue publicado en el Diario “La Gaceta” de 7 de septiembre de 1859, Tomo 8 No.35.
Parece ser que el nombre de Guaymoco se utilizó durante un tiempo simultáneamente al de San Silvestre Armenia(9) . Posteriormente se perdió el encabezado San Silvestre, apareciendo en el citado documento de 1881 que la establece como villa simplemente como Armenia.
Inmediatamente después transcribe un relato del geógrafo Guillermo Dawson, escrito en 1890, que tomamos parcialmente:
“Armenia es una población bonita y floreciente. Sus calles son rectas; tiene una buena estación de ferrocarril, cabildo amplio, fuente pública, iglesia en construcción y casas de particulares bastante buenas. El clima es agradable y sano, aunque caluroso. El principal patrimonio de sus habitantes consiste en la cría y repasto de ganado”.Armenia siguió avanzando. Por Decreto Legislativo del 25 de abril de 1898 se creó el Distrito Judicial de Armenia, con cabecera en la Villa de Armenia y jurisdicción en algunos pueblos del Departamento de Sonsonate y otros del Departamento de La Libertad. Finalmente por otro Decreto Legislativo del 9 de septiembre de 1919 se le otorgó el título de ciudad.
Revisando la documentación encontramos no se sabe exactamente cuándo, cómo, quién, ni por qué se le otorgó el nombre de Armenia. Si bien algunos sostienen que fue la Alcaldía de Guaymoco quien cambió su nombre al de San Silvestre Armenia, no hay evidencia de tal documento. Tampoco se conocen allí inmigrantes ni tradiciones que pudieran sugerir un origen armenio. Además recibió el nombre antes del genocidio. Sus fiestas patronales, en honor a Santa Teresa de Jesús (la mística doctora de Ávila, santa española) en noviembre, y San Silvestre Papa (que era quien fungía como Papa cuando Constantino promulgó el Edicto de Milán en el año 313), a fin de diciembre, no guardan relación con la historia del pueblo del Monte Ararat. Hay evidencias que el patronato de Santa Teresa surgió durante la primera mitad del siglo XX
El 9 de Septiembre de 1994 al cumplir sus 75 años de ser reconocida como ciudad, fue declarada “Capital por un día”, por un Decreto Legislativo.
A principios de 2001 Armenia padeció un terrible terremoto que destruyó parte del Patrimonio Cultural, como la casa de Consuelo Suncin, Condesa de Saint-Exupéry, esposa de Antoine de Saint-Exupéry, el autor de “El Principito”, además de numerosas construcciones. No era la primera vez que sufría semejante azote, pues en 1917 un violento sismo, producto de la erupción del volcán Quezaltepec, había causado otra tragedia..
Durante mi visita en 2009 no encontré señales del terremoto. Por el contrario me encontré en un ambiente agradable, de gente sencilla, abierta y trabajadora, que me abrió la puerta a su historia de una manera incondicional y generosa.
ARMENIA LORENA, GUATEMALA.
San Rafael Pie de La Cuesta se ubica en el departamento de San Marcos, en el extremo sudoccidental de Guatemala. San Marcos limita con el estado de Chiapas, México, con los departamentos de Huehuetenango y Retalhuleu, de Guatemala, y con el Océano Pacífico. Es un municipio que sirve de paso entre la zona costera y el Altiplano del Departamento, cuya cabecera departamental, San Marcos, se encuentra a 2,397 metros sobre el nivel del mar.
La Catarata de la Trinidad es el foco turístico de la región, tanto por su belleza como por ser un biotopo del quetzal. Cerca de ella se encuentra Armenia Lorena, pequeña comunidad, más conocida por la finca homónima, importante productora de café y cacao. Aunque conozco bien Guatemala (país limítrofe de Honduras que visité en más de veinte ocasiones, tanto por trabajo como por turismo), nunca estuve en Armenia Lorena; sin embargo, tuve acceso a un video donde se admira la finca rodeada de una tupida vegetación boscosa y cubierta por un inmenso manto de niebla. Su antiguo casco y la casa patronal de estilo victoriano son joyas arquitectónicas. El interior está cuidadosamente decorado con antigüedades, abstrayéndose, como un espacio detenido en el tiempo, del exuberante entorno natural que lo rodea. Curiosamente en el video se observa una gran campana con la inscripción “Finca Armenia” sin la palabra Lorena. Según información de dominio público, los dueños de Armenia Lorena son Sofía y Ted Plocharsky. Ellos pertenecen a una de las familias cafetaleras más importantes de Guatemala.
Nada sabemos de su historia. Ignoramos cuándo, quién, cómo y por qué se le dio el nombre de Armenia Lorena. Podría tratarse de los nombres de una mujer,tal como sucede en el caso de Armenio Montiel mencionado al inicio. De hecho, hice una búsqueda en Internet y aparentemente hay una mujer del mismo nombre en Filipinas. Pero todo queda en el terreno de las conjeturas. No poseemos hasta ahora el menor indicio que sugiera algún vínculo con la nación armenia.
Lamentablemente, la finca Armenia Lorena ha sido mencionada como escenario de crímenes de lesa humanidad. Poco antes de 1980 se inició en Guatemala una guerra interna. Se le imputa al ejército guatemalteco métodos de exterminio que aterrorizarían a cualquier persona normal. Así hay testimonios de la masacres contra los aldeanos de Tibuj, San Marcos, trasladados por el ejército y ejecutados en Armenia Lorena en 1982. También está descrito el asesinato de una familia por parte de diez hombres fuertemente armados que irrumpieron en una vivienda de la finca en 1989. No es la única Armenia centroamericana con trágicos antecedentes de violencia. En 1932, en Armenia, Sonsonate, de El Salvador, un general de apellido Pinto mató personalmente a 700 campesinos que habían sido capturados por el ejército.
OTRAS DOS ARMENIAS EN GUATEMALA.
Hemos encontrado en Guatemala, dos pequeñas Armenias más.
La primera, llamada aldea Armenia, pertenece Municipio de Tejutla. La información que obtuvimos fue casual y totalmente insuficiente, y no debe confundirse el municipio al que pertenece con su homónimo de Chalatenango, El Salvador.
Leemos en un artículo de Jaime Rodolfo Sánchez, nativo de Tejutla:
“El municipio de Tejutla, departamento de San Marcos, fue fundado el 25 de Julio de 1,627. Según datos históricos este municipio fue fundado mucho antes que la ciudad de San Marcos.
Con respecto a quienes fueron los fundadores del municipio de Tejutla, se puede atribuir a los españoles; pero algunos datos apuntan que el pueblo de Tejutla ya existía. El municipio de Tejutla tiene 28 aldeas que sobresalen especialmente en los cultivos.
En 1,870 por acuerdo gubernativo la cabecera fue elevada a categoría de villa, la primera en el departamento. La municipalidad en una asamblea nacional solicitó que fuera elevada a la categoría de departamento. Según leyendas, los antepasados pensaron establecer la cabecera municipal en Cuyá, caserío imponente en la aldea Armenia, pero por último la virgen apareció en el lugar donde se encuentra Tejutla (lugar amurallado).”Según la leyenda, la misteriosa aparición de una imagen de la Virgen María en la iglesia de Tejutla convenció a los pobladores de trasladar a ese lugar su cabecera.
En un lírico viaje imaginario el texto dice:
“¡Salud paisanos! Cerro arriba encuentro Armenia buscando caminos hacia el cielo, su mina de yeso, el cementerio “Cansún”, el viejo camino de herradura, marcado por millares de cascos de caballos que han cruzado buscando Berlín o un amor o desengaño.”El resto de los datos que obtuvimos son de tipo administrativo o comercial que no agregan valor a nuestra investigación.
La segunda es la comunidad de Armenia Ortiz, en el Municipio de San Martín Zapotitlán, Departamento de Retalhuleu. El pequeño municipio donde se encuentra la comunidad está situado al norte de la cabecera departamental. La información que obtuvimos sobre Armenia Oriz es también escasa e insuficiente. Su principal ingreso proviene de la producción de miel, en concordancia con la preponderante producción agrícola del municipio. Además sabemos que cuenta con una escuela primaria mixta del mismo nombre y su población total no llega a los 2,000 habitantes,
Tanto para la aldea Armenia del Municipio de Tejutla, San Marcos, como para la comunidad Armenia Ortiz, Municipio de San Martín Zapotitlán, Retalhuleu, desconocemos por qué se les impuso el topónimo Armenia. Probablemente en el segundo caso pueda tratarse de un nombre propio, debido a que hemos encontrado en la Internet menciones a personas de otros países llamadas Armenia Ortiz.
LAS ARMENIAS DE CENTROAMÉRICA.
Hemos mencionado hasta aquí ocho lugares en Centroamérica denominados Armenia. Cuatro en Honduras: Nueva Armenia en la costa norte; Armenia Bonito, en la cercanía de la ciudad de La Ceiba; el río Armenia en el Departamento de Yoro; y Nueva Armenia, en el Departamento de Francisco Morazán. Tres en Guatemala: La finca Armenia Lorena y la aldea Armenia en el Departamento de San Marcos, y la comunidad Armenia Ortiz, en el Departamento de Retalhuleu. Finalmente, uno en El Salvador, la ciudad de Armenia, en el Departamento de Sonsonate. No hemos encontrado ninguno ni en Nicaragua ni en Costa Rica.
En ninguno de los casos hemos podido sugerir, y menos demostrar, algún vínculo entre el nombre y la historia o la inmigración armenia. Además hemos presentado evidencias suficientes para sostener que la denominación Armenia fue impuesta a estos lugares desde mucho antes del genocidio e incluso antes de las primeras grandes matanzas por parte de los turcos a fines del siglo XIX. Pero tampoco encontramos dentro de la bibliografía y los entrevistados quién, cómo, cuándo y por qué les asignó el nombre, por lo que no podemos descartar de modo definitivo que haya alguna relación entre el topónimo y los armenios, aunque la vemos muy poco probable.
Entonces, ¿por qué tantos lugares con el nombre de Armenia? Como dijimos, el historiador de la ciudad de Armenia en El Salvador, don Juan de Dios Galán, había sugerido que algún sacerdote español durante el siglo XIX impulsó el cambio de Guaymoco a Armenia. Esta afirmación, en apariencia incierta y aventurada, se aproxima a la tesis de Vartan Matiossian, un erudito y escritor armenio nacido en el Uruguay y radicado en Nueva York, Estados Unidos. El Dr.Matiossian en su obra “El confín austral de la Tierra: los armenios en America Latina desde los orígenes hasta 1950”(10) sostiene que el nombre Armenia no proviene de un homenaje a las víctimas del genocidio ni un reconocimiento a la histórica nación cristiana rodeada de enclaves musulmanes, sino que surge de una mención de Armenia en la Biblia.
Los que estamos familiarizados con los textos bíblicos y accedemos a versiones modernas basadas en los manuscritos más antiguos, no encontramos la palabra Armenia en las Sagradas Escrituras. Pero tiene razón el Dr.Matiossian cuando en la Vulgata, la traducción que San Jerónimo realizó de la Biblia al latín vulgar a principios del siglo V, se menciona a los “Montes de Armenia” en lugar de “Monte Ararat” o “Montes de Ararat” como el lugar donde se posó el arca de Noé. Recordando la importancia que para el catolicismo tuvo la Vulgata, y que hasta pocas décadas atrás la misa se impartía en latín, no es de sorprenderse el uso religioso de la palabra Armenia en lugar Ararat(11). Por ello luego de haberlo debatido largamente con él, coincidimos con el Dr.Matiossian que probablemente la adopción del topónimo Armenia en Centroamérica haya sido impulsado por sacerdotes españoles que lo tomaron de la Biblia.
No sería una elección casual. Si es una referencia al lugar donde se detuvo el arca de Noé luego del diluvio, podría significar -en términos religiosos- paz y seguridad después de la tormenta, o la salvación divina en medio de las consecuencias del pecado. Si esta interpretación es correcta, sería un bello nombre para cualquier comunidad, como signo de esperanza en medio de la incertidumbre.
No podemos probar esta procedencia, pero nos parece la más probable. Sin embargo, mientras no sepamos quién, cómo, cuándo y por qué le asignó el nombre Armenia a cada uno de estos lugares, la respuesta quedará en el terreno de las conjeturas.
(1) El mayor es Nicaragua.
(2) El subrayado es mío. El nombre de Nueva Armenia irá subrayado en todas las citas.
(3) Olancho es el Departamento más grande de Honduras, al centro-este del territorio nacional.
(4)Juticalpa y Catacamas en la actualidad siguen siendo las ciudades más importantes de Olancho.
(5)Se trata Matías Z. Castillo; su obra se llama “El auge económico de La Ceiba y la Vaccaro, Bros.Co., Tipografía Rivera, La Ceiba, 1923, pág.14.
(6)Es una cita de Olimpia Varela y Varela hecha por Antonio Canelas Díaz en “El estrangulamiento económico de La Cieba” (1903-1965) en la pág 38.
(7)La negrita es nuestra.
(8)Los primeros inmigrantes árabes se establecen en 1898.
(9)Algunos dicen San Silvestre de Armenia.
(10) Antelias: Catolicosado de la Gran Casa de Cilicia, 2005, p. 309-310. Este texto está en idioma armenio y tiene su título en español y un resumen de siete páginas en esa lengua.
(11)El monte Ararat es el símbolo de la nación armenia y se encuentra en su escudo de armas. La montaña pasó de Armenia a Turquía tras un pacto fronterizo con la URSS (que había ocupado Armenia). Los turcos protestaron ante la URSS por el hecho de que la República Socialista Armenia incluyera el Ararat en su escudo de armas, siendo parte del territorio turco. Según se dice, desde el Kremlin respondieron si acaso la luna y la estrella que aparecen en la bandera turca también eran parte de su territorio.
Agradecimientos:
*Miguel Kouyumchian, editor de Guía Armenia Menc, Buenos Aires, Argentina
www.blogs.clarin.com/guiaarmeniamenc*Aram Barceghian, editor de IAN.cc de la Comunidad Armenia de la Argentina, Buenos Aires, Argentina
www.ian.cc*Jorge Rubén Kazandjian, editor del Diario Armenia, Buenos Aires, Argentina
www.diarioarmenia.org.ar*Sarkis Karamekian, conductor del programa radial y el sitio web Armenia Eterna, San Pablo, Brasil
www.armeniaeterna.com.br*Ana María Martorella, Alicia Vosguerichian y Gerardo Carlos Parseyan, conductores Audición Radial Grunk, Mar del Plata, Argentina
*A todos ellos por difundir el artículo “Los Armenios en Centroamérica” y “las dos historias del apellido Gurdian”, enviarme los comentarios y respuestas que recibieron.
*Al Dr.Vartan Matiossian, escritor y erudito en temas armenios, quien con extremada fineza y paciencia responde siempre cada una de mis preguntas. Es probablemente el mayor experto en el mundo sobre los topónimos Armenia.
*Al Dr.Eduardo Bedrossian, médico y escritor premiado, no sólo por su afecto como maravilloso tío sino por su aporte serio y documentado a cada consulta.