viernes 26 de junio de 2009

EXPERIENCIAS A TRAVÉS DE BIRTHRIGHT ARMENIA.


"UNA EXPERIENCIA ÚNICA EN MI VIDA",POR CÉSAR GABRIEL ARABEAN.
19/03/2009.
Está llegando el fin de mi experiencia en armenia con Birthright, sólo me quedan 8 días en Ereván.....una experiencia única en mi vida ...realmente nunca pensé que iba a disfrutar tanto venir a Armenia.

Es increíble poder finalmente ver todo aquello que durante tantos años nos contaron, tantos años nos enseñaron y tanto añoramos ver.Es el fin de una gran experiencia a nivel personal, es el cumplimiento de un objetivo que estaba en mi cabeza.

Anécdotas, anécdotas tengo demasiadas...muchas y muy buenas... pero algo increíble y por demás grato fue haber podido compartir estos dos meses con armenios de todas partes del mundo, todos con diferentes pensamientos, lenguajes, experiencias, pero todos con el mismo sueño : vivir como un armenio aunque mas no sea unos cuantos meses.

Este domingo que pasó, hice una excursión con uno de mis amigos, Gapo, un amigo norteamericano con quien tuvimos la oportunidad de hablar con el Patriarca de todos los armenios, en su oficina de Etchmiadzín, pensamos que sería una charla por demás formal y hasta quizás aburrida para todos, sin embargo nos sorprendió agasajándonos con un excelente cognac y hablando de futbol, entre otras cosas.

Otro gran momento, fue la oportunidad que tuve en visitar la vieja capital de Armenia, Aní. Un lugar donde van muy pocos armenios , por lo dificultoso que se presta el camino.Fuí junto a mi jefe, el arquitecto Sarhat Petrossian, y unos 8 amigos - colegas .Aní me resultó impactante, un lugar hermoso que lamentablemente los turcos tienen en su poder y hasta tienen el tupé de garantizar que pertenece a su historia.

Nuestro viaje no había terminado luego de haber caminado todo un día entero tanta historia, sino que recién empezaba un interminable pero muy divertido viaje de regreso.Puesto que las fronteras con Armenia se encuentran cerradas, el viaje constaba de : Dejar Kars ( ciudad más próxima a la frontera entre Georgia y Turquía ) y atravesar Georgia para finalmente entrar a Armenia.

Dejar Turquía nos fue por demás dificultoso, ya que una de las dos camionetas, donde viajaban 8 personas tuvo problemas con la dirección. Un turco en la neblina nos ayudó y nos dio hospedaje en su viejo y perdido almacén, ofreciéndonos su ayuda, su pobre inglés y un té por demás rico.Nos aconsejó un improvisado mecánico que sigamos luego de haberle hecho algunos ajustes a nuestra camioneta ,hasta otro pueblo donde encontraríamos el repuesto que nos garantizaría llegar enteros a Armenia.

Llegamos a ese pueblo, arreglamos finalmente la camioneta, ya con 5 hs. de retraso en nuestro itinerario. Yo miraba todo desde la parte trasera de un jeep 4x4 que lideraba el viaje.Pensando que finalmente el viaje continuaría de modo normal, comencé a ver cómo la Van verde que nos escoltaba empezaba a dejar cada vez un surco más grande detrás mío.Esta vez fue el último intento de la pobre camioneta , cansada de luchar con la innumerable cantidad de pozos que impedían cualquier tipo de intención de dormir.

Empezaba un nuevo viaje, y era remolcando a la camioneta por el tramo que nos quedaba de Turquía y hasta la frontera Georgia - Armenia. Este tramo se hizo cada vez más difícil, ya que en el medio de la montaña, a unos cuantos metros sobre el nivel del mar, con el frío de pleno febrero en esta parte del mundo y no era nada agradable que la calefacción de esa camioneta por supuesto no anduviese.... De ésto me daría cuenta mucho mas tarde.....

Como les conté, el frío, la nieve y el viento no se apiadarían de una ruta por demás blanca, y cada vez más profunda. En un momento se hizo imposible continuar de este modo, y en pleno pensamiento de abortar el viaje hasta e otro día, apareió una luz en plena ruta, una luz demasiado grande.....era nuestra salvación-. Un gigante tractor que venía a limpiar la ruta en plena madrugada y convirtiéndose en nuestra forma de seguir!!!

Llegamos finalmente a la frontera armenia, y yo debía tramitar mi visa. Después de despertar a un señor cincuentón, encargado de la base, comienzo mi trámite... y según me contó este buen hombre, era su primer día con el nuevo sistema digital informático de visado en Armenia. Terminé yo mostrándole cómo hacerlo, tras varios intentos de diferentes gendarmes que allí se apostaban.

Cuando regresé adonde todos estaban, me doy cuenta del frío de los compañeros de la camioneta de atrás, estaban todos ebrios tomando cognac y vodka para poder superar el frio que hacía......tras cantos y demasiados brindis a los cuales me sumé llegamos finalmente a Ereván, donde sentí por primera vez que llegaba a mi casa.




"ADUANA MENTAL"(CRÓNICAS DESDE EL GUISO,CAPÍTULO I )POR JUAN BAUTISTA KARAGUEUZIAN.
JUNIO 2009.
Entramos con la cabeza gacha. Sabíamos que se venía la reprimenda. Merecida la teníamos, estábamos llegando 50 minutos tarde. Talene, Melania, Adrik y Juan sentados todos apachurrados frente a un Seván con cara de pocos amigos. Los ojos oscuros y la barba contribuyen a que uno le tenga miedo, pero al rato ya se le había pasado el enojo. Estábamos en la oficina de Birthright Armenia/Tebi Haik con Seván Kabakian, su director ejecutivo en Ereván. Seván nació en Beirut hace 46 años y siendo chico se mudó con su familia a Los Ángeles. Allí se recibió de ingeniero y trabajó en la aviación civil. Hace unos años que dejó los Estados Unidos y se vino para Armenia con su esposa y sus tres hijos. Nos juntamos con él como los nuevos voluntarios. Hablamos un rato largo y después nos fuimos para Gyumrí, unos 150 Km. al norte de Ereván, lugar que será nuestra casa por los próximos dos meses.

Hace unos 20 años, una joven armenia de los Estados Unidos, vino a Armenia a hacer su experiencia. Fue tan buena, que terminó quedándose casi un año. De vuelta en América, algunos años después, logró un gran éxito en su trabajo y tomó la decisión de crear una fundacion que promoviera viajes a Armenia como el que ella había realizado años atrás. Un viaje de autodescubrimiento. Seván nos contaba que en todas las solicitudes que recibía para integrarse al programa, los voluntarios decían que querían ayudar a la gente. Pero también agregaba que si bien ellos ven muy bien el hecho de ayudar, no es exactamente eso lo que ellos promueven. Birthright promueve la participación o el “formar parte”. Ayudar, recibir ayuda, aprender, convivir y ser uno más. Uno más ,mientras dure la experiencia y más. Generar un lazo con Armenia y su gente ,que trascienda los dos, tres o seis meses que uno pasa aquí. Y según Seván, no hay dos de estas experiencias iguales, y por eso cada nuevo voluntario debe eliminar de su cabeza y olvidarse de lo que otros le hayan contado. De ahí viene el viaje de autodescubrimiento (slogan de la organización).

Autodescubrirse como armenio, autodescubrirse como joven, autodescubrirse como diaspórico de Armenia. Todo ésto se traduce en la forma de llevar adelante el proyecto. Vivir en la casa de una familia, comer lo que ellos comen, comportarse como ellos se comportan, viajar como ellos viajan, hablar con ellos. Trabajar en algo que contemple tus gustos, competencias y capacidades y no simplemente hacer algo que otra persona necesite.

De nuevo, formar parte, para que Armenia empiece a formar parte de nuestras vidas. Estos dos meses y para siempre. Al salir de la reunión, me sentía medio trastornado. Todo esto me había afectado. Luego de un reconfortante vaso de agua, vi afuera de la oficina de Seván unos cartelitos con frases en armenio y en inglés. Y vi esta que resumía bastante bien todo esto. Es de Confucio, un filósofo chino. “Cuéntamelo y me olvidare. Muéstramelo y puede que lo recuerde. Involúcrame y lo entenderé”.

Desde que dejé Buenos Aires, hace ya dos semanas, estoy tratando de procesar todos los mensajes de familia, amigos, compañeros y conocidos. Muchos "cuídate", muchos "disfrutá", muchos "aprovechá", muchos "aprendé", muchos "pásala bien". Algunos consejos también de gente que ya había vivido experiencias semejantes a las que estaba por abordar. Otros que conocían Armenia me dijeron "hacé esto, no dejes de hacer esto otro.Cuidado con esto o lo otro".

Tenía que elaborar una estrategia de como enfrentarme a esta nueva realidad, usando todo esto que me contaron o me dijeron y todo lo que yo pensaba o sabía antes de llegar. Tratar que eso que me contaban o me advertían, no se me convirtiera en un prejuicio, o si ya se había convertido en uno, eliminarlo. Dejarlo atrás. Que el pensar que una persona es de tal forma, no me quite la posibilidad de descubrirlo por mis medios, de sorprenderme.

"Deje sus prejuicios aquí". Este debería ser el cartel más grande en la aduana de Zvardnodz (Aeropuerto de Ereván).

-¿Nada que declarar?.

-No, no. Ya dejé todos mis prejuicios en el avión.

Esa sería una buena forma de comenzar nuestro viaje a Armenia.

FOTO:"Derribar prejuicios. No quedarse con la primera imagen. Ésta es una de las bocas de la fuente de agua (o bebedero) de la Plaza de la República en Ereván. Sí, sí, ya sé que se parece a la llama de Dzidzernagapert vista desde arriba. De eso se trata".